Uñas encarnadas

Uñas encarnadas

Uña encarnada

Si notamos que alrededor de la uña de alguno de los dedos de nuestros pies la piel está de color rosáceo, inflamada y sentimos dolor al tocarla o incluso sin hacerlo, lo más probable es que nos encontremos ante una uña encarnada o uña enterrada (o lo que en medicina se conoce como onicocriptosis).

La onicocriptosis consiste en que uno de los bordes de la uña (concretamente la zona conocida como espícula ungular) se clava en la carne debido al calzado ajustado, a una malformación de las uñas o a tener éstas mal cortadas. Lo más frecuente es que la suframos en el dedo gordo del pie, pero puede aparecer  en cualquier otro dedo.

trastornos del pieEste tipo de uñas es uno de los trastornos del pie más habituales que podemos encontrar, dándose en veinte de cada cien personas con alguna patología en sus pies. Habitualmente este problema se da de modo unilateral (en un solo pie), no obstante, en un poco menos de la mitad de los casos diagnosticados se ha encontrado onicocriptosis en ambos pies.

La forma más común en la que encontramos las uñas encarnadas es con una encarnación lateral, pero puede producirse también una encarnación anterior, que es cuando la uña se encarna hacia delante.

 

¿Qué causas tienen?

Las uñas del pie encarnadas suelen ocurrir cuando en nuestros dedos sufrimos una presión extra debido al  uso de zapatos inadecuados, demasiado apretados o demasiado anchos, sobre todo si pasamos mucho tiempo de pie o hacemos deporte continuado. Si tenemos alguna deformidad en nuestros pies o dedos también podemos sufrir esta presión adicional y derivar en una uña encarnada.

zapatos inadecuadosMuchas veces ocurre así mismo, que no arreglamos correctamente nuestras uñas, recortándolas demasiado o dejando sus bordes con forma redondeada, lo que provoca que se claven en la piel. Hay que recortar nuestras uñas con forma recta, teniendo cuidado en no desgarrar la piel que hay en las esquinas de la uña.

Hay personas que a pesar de usar el calzado correcto y recortar sus uñas rectas y sin bordes, sufren de este problema; son normalmente personas que debido a la lotería genética nacen con uñas encorvadas, o bien demasiado grandes, o que crecen hacia abajo incrustándose en la piel.

Existen otros factores que pueden estar incidiendo en la aparición de las uñas encarnadas, como un exceso de sudor en el pie y falta de transpiración, golpes sobre las uñas, abuso de la aplicación de agua demasiado caliente en los pies, exceso de peso y hongos en las uñas.

¿Debo acudir al médico?

Existen una serie de cuidados preventivos y tratamientos caseros y naturales que podemos emplear en nuestro hogar, bien para evitar la aparición de las uñas encarnadas o bien para paliar sus efectos una vez que ya las tenemos.

Si las personas que sufren de una uña encarnada son a su vez enfermos de diabetes, sufren algún tipo de lesión en los nervios del pie o la pierna, o tienen problemas de circulación sanguínea, deben acudir enseguida a su médico o podólogo antes de empezar ningún tratamiento casero por su cuenta.

Aquellos que presenten una hinchazón, enrojecimiento, dolor excesivo alrededor de la uña y presencia de pus, pueden que estén sufriendo una infección, por lo que deberían ir también en primer lugar a la consulta de un profesional médico y no tratarlo en casa.

Normalmente la infección producida en esta patología es de carácter local (es decir, que aparece solo en la zona del pie), ya que no suele alcanzar tal gravedad que afecte a otras zonas de nuestro organismo. No obstante, cuando nos encontremos ante una uña encarnada debemos tomar medidas para paliar su efecto, tanto para evitar un empeoramiento de la situación como para frenar problemas futuros

¿Cómo se diagnostican?

Para su diagnóstico el médico o podólogo simplemente realiza una revisión de la uña en la que sufrimos el problema, sin necesidad de otro tipo de pruebas como radiografías o análisis de tejidos.

Podemos encontrar las uñas enterradas con diferentes grados de gravedad:

  • Gravedad I: notamos que nuestro dedo esta enrojecido, hinchado y sentimos dolor continuado.
  • Gravedad II: el dolor que experimentamos es más intenso a causa de una infección en la que podemos encontrar acceso de pus (el cual puede incluso supurar). Esta infección es producida por las bacterias que se encuentran en la superficie de la piel y penetran en alguna fisura de la piel.
  • Gravedad III: a causa de una inflamación permanente se crea una acumulación de tejido granuloso en la zona donde la uña esta clavada en la piel.

¿Qué alternativas tengo para tratar mi problema de uña encarnada?

Cirugía uña encarnada

Cirugía uña encarnada

El tratamiento a aplicar para una uña enterrada va a depender fundamentalmente de lo grave que se encuentre ésta. Hay que recordar encarecidamente que si la persona que la sufre padece enfermedades circulatorias,  neurológicas del pie o diabetes, no debe aplicar ningún tipo de tratamiento por su cuenta.

Existen tratamientos preventivos, que se llevan a cabo cuando queremos evitar que nos aparezca una uña enterrada o pretendemos no volver a sufrir este problema tras habernos enfrentado a él y haber conseguido paliarlo. Estos tratamientos están centrados en la higiene de la uña, su corte y el uso de calzado adecuado.

Si el problema de la uña enterrada es aún leve y se encuentra en su fase inicial (no tenemos infección) se puede aplicar un tratamiento casero basado en introducir el pie en agua caliente para que la uña se ablande,  realizar un masaje suave y recortarla de manera recta, sin bordes, cuando sea necesario (evitar el cortar la uña de forma continua y sistemática, porque podemos empeorar el problema). LimónPara favorecer los efectos relajantes y antiinflamatorios se puede añadir al agua productos naturales como las sales de epsom, sal y limón, aceite de árbol del té, tomillo, vinagre de manzana

Si somos amigos de los remedios naturales, podemos emplear productos como el ajo, la cebolla, tintura de caléndula o zanahoria, aplicándolos directamente en la uña o mediante ungüento, por sus beneficios ante la inflamación.

remedios naturalesEs necesario decir que antes de la aplicación de algún tratamiento casero o natural, es recomendable consultar su aplicación con un especialista, para no incurrir en riesgos de infección o de otro tipo.

Cuando en nuestra uña encarnada encontramos infección, pus y un fuerte dolor, lo idóneo es que el tratamiento lo realice un médico especializado, que es quien tomará las medidas necesarias para desinfectar la zona afectada y desencarnar nuestra uña.

En los casos en los que  se sigue sintiendo dolor aun después de un tratamiento médico convencional, o en los que se producen recaídas frecuentes o infecciones asociadas, se recomienda el empleo de la cirugía.


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