Sales de Epsom y sus propiedades

sales de epsom

La mayoría de las personas saben lo beneficiosos que son para nuestra salud el hierro, el calcio, la vitamina D… pero pocos conocen lo importante que es el magnesio para nuestro organismo y cómo las sales de Epsom nos ayudan a introducirlo en nuestro organismo. Los expertos hacen referencia a la cantidad de personas que sufren deficiencia de este mineral, muchas veces provocado por el abuso de alimentos procesados o pre-cocinados en nuestra dieta. Según un reciente estudio, aproximadamente un 19% de los europeos toman menos de la mitad de la dosis diaria recomendada de magnesio.

Las sales de Epsom tienen su origen en la localidad de Epsom, al sureste de Inglaterra, y han sido empleadas durante siglos por numerosas culturas por sus propiedades beneficiosas frente a dolores musculares, uñas encarnadas, estreñimiento… Las sales de Epsom ayudan a nuestra salud de múltiples formas.

¿Qué son las sales de Epsom?

Sales de Epsom

Las sales de Epsom son un producto natural formado por sulfato de magnesio cristalizado. El magnesio es una sustancia clave para el buen funcionamiento del organismo, ya que regula la actividad de cientos de enzimas y de funciones de nuestro cuerpo, como la eliminacion de toxinas, los impulsos eléctricos cerebrales y el control muscular. La falta de este mineral puede acarrear en nuestra salud problemas cardiacos, hiperactividad o tension arterial elevada.

¿Para qué son beneficiosas?

Numerosas investigaciones han demostrado que el sulfato de magnesio aporta gran cantidad de propiedades saludables. El tomar baños con sales de Epsom hace que el magnesio se absorba por nuestra piel y llegue a nuestro organismo de una forma natural y rápida; por eso podemos disfrutar de la mayoría de sus propiedades siguiendo una rutina de baños con sales de Epsom en agua no muy caliente.

Propiedades para nuestra salud y recomendaciones

  • Calman el dolor muscular al actuar como antiinflamatorios, ayudando con problemas de calambres y de rigidez muscular, así como aliviando el dolor general de nuestro cuerpo. Fortalece la función de las proteínas para el mantenimiento de nuestras articulaciones. Un baño caliente con dos vasos de sales de Epsom contribuye a aliviar el dolor y molestias provocadas por contusiones y esguinces.
  • Ayudan a reducir la inflamación provocada por una uña encarnada. Se recomienda sumergir diariamente nuestros pies en un recipiente de agua tibia con medio vaso de sales de Epsom de 20 a 30 minutos mientras persista el problema.
  • Contribuyen a la estabilidad y mejora de la función nerviosa, ya que regulan los niveles de electrolitos de nuestro cuerpo, lo que ayuda también a la protección del tejido cerebral y a la prevención de las migrañas.  Así mismo, el magnesio ayuda a regular los niveles de calcio de nuestro cuerpo, el cual es el conductor principal de la corriente eléctrica que favorecen los impulsos nerviosos.
  • Actúan como un laxante suave y como un depurativo hepático. Las sales de Epsom tomadas con moderación tienen un efecto positivo en el sistema digestivo, ya que eliminan productos de desecho y sustancias tóxicas del organismo. Poseen también efectos laxantes, por lo que ayudan a ablandar las heces. Para ello hay que tomarse una vez al dia un vaso de agua tibia con una cucharadita de sales de Epsom con el estomago vacio. Las sales de Epsom, cuando son ingeridas pueden causar algún efecto adverso como nauseas, vomitos o irritación gastrointestinal, por eso hay que consultar con un especialista antes de tomar por via oral sales de Epsom, y no hacerlo nunca durante más de una semana.
  • Ayudan a prevenir los resfriados y las gripes, ya que ayuda a combatirlos y recuperarse más rápidamente. Hay que tomar un baño caliente con sales de Epsom cuando se empiecen a percibir los primeros síntomas del resfriado.
  • Favorecen la relajación y la eliminación del estrés. Nos ayudan a dormir mejor. La ansiedad, el éstres y la fatiga reducen los niveles de magnesio del organismo lo que puede conllevar molestias musculares y afecciones cardiacas. Tomar baños con una taza de sales de Epsom y de bicarbonato ayudan a relajarse y si los tomamos una hora antes de dormir ayudan a conciliar el sueño.
  • Mejoran el estado de ánimo ya que el sulfato de magnesio aumentan los niveles cerebrales de serotonina.
  • Reducen la inflamación provocada por las quemaduras del sol, aliviando la irritación y la picazón que éstas crean. Para esto, hay que mezclar dos cucharas de sales en una taza de agua y vaciarlo en una botella de spray. Una vez echo esto se pulverizará sobre la zona afectada y se dejará hacer efecto durante diez minutos. Posteriormente se enjuagará la zona. Se hará esto varias veces a la semana.
  • Eliminan las pieles muertas que se acumulan en nuestra piel, produciendo un efecto exfoliante. Hay que frotar suavemente un puñadito de sales de Epsom, solas o mezcladas con aceite de baño, por nuestra piel después de la ducha. Debemos enjuagarnos posteriormente para que no queden restos de sales.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *